17 diciembre 2017
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Descubra la gran falsedad y fraude del horóscopo

El horóscopo, y la carta natal en astrología, son métodos de predicción no demostrada basados en la posición de los astros en el momento del nacimiento.

No existe ninguna prueba o estudio científico que apoye la validez de las predicciones obtenidas mediante cualquiera de las diferentes versiones de esta práctica.

Muchos de nosotros por ignorancia y curiosidad, también caímos en creer en esto. Este es un tema de vida o muerte (espiritual). Ya que mucha gente, no solamente está metida en esto, sino que además lo promueven. No se dan cuenta que, no solamente es totalmente desagradable a Dios, sino que además atraen maldición a sus vidas y a sus familias.

La Biblia habla muy claramente: “Babilonia, sigue con las brujerías y la magia que has practicado toda tu vida, a ver si te sirven de algo, a ver si consigues asustar a alguien”. “¡Que se presenten ahora los sabios que te han dado consejos! ¡Que traten de salvarte los que miran a los astros para anunciarte el futuro! Pero esos adivinos son como paja: el fuego los devorará y no podrán salvarse de las llamas. Ese fuego no será como el fuego de una chimenea que da calor al hogar. Isaías 47:12-14

Ahora, eso es bastante claro. Ningún cristiano tiene porque, en ningún sentido, bajo ninguna circunstancia, involucrarse en esas cosas. Eso simplemente abre tu mente a sugerencias demoníacas.

Deuteronomio 18:10 dice Dios “No permitas que nadie practique la adivinación ni que busque señales para decir lo que sucederá en el futuro. No permitas que nadie practique la hechicería, ni trate de hacerle brujerías a la gente, y no permitas que nadie consulte a fantasmas o espíritus, ni que sea espiritista. Todos los que practican eso son abominables al Señor.

Así de fuerte y clara es la Palabra de Dios. Si viviéramos en los tiempos de Israel, muchos seríamos apedreados por buscar una revelación y creer que ésta puede venir a través del sol, la luna o las estrellas; prácticamente rindiéndole culto. Sin duda, una ofensa para el Dios todopoderoso creador del cielo y de la tierra.

Dato: Los astrólogos y el horóscopo son un claro fraude, una trampa del enemigo para atrapar a los distraídos y embotar a quienes creen y confían en el zodiaco.. Cuando los encargados de establecer las casillas del zodiaco se dieron cuenta que la tierra lo hacia alrededor de 12 casillas, pero resulta que la vía láctea va viajando a través de universo y ya no pasa por 12 sino por 13 y la nueva casilla se llama: ophiuscus: portador de serpiente. desde 1988 se dieron cuenta de estos cambios, pero decidieron dejarlo así por que seria muy complicado y perderían credibilidad al enseñarle a la gente que cada quien dejaría de ser de un signo para pasar otro cada cierto tiempo.

¿Qué dice la Biblia acerca de la astrología o el zodíaco?
La Biblia tiene mucho que decir acerca de las estrellas. Más básico a nuestra comprensión de las estrellas es que Dios las creó. Ellas muestran su poder y majestad. Los cielos son “la obra de sus manos” (Salmo 8:3; 19:1). Dios tiene numeradas y nombradas todas las estrellas (Salmo 147:4).

La Biblia enseña también que Dios colocó las estrellas en grupos reconocibles que llamamos constelaciones. La Biblia menciona tres de ellas: El Orión, el Oso (Osa mayor) y “la serpiente tortuosa” (probablemente el Draco o el Serpens) en Job 9:9; 26:13; 38:31-32; y Amos 5:8. Los mismos pasajes referencian también el grupo de estrellas Pléyades (las Siete Estrellas). Dios es el que “desata las ligaduras” de estas constelaciones; él es quien las saca, “a su tiempo”. En Job 38:32, Dios también apunta a “Mazzarot”, usualmente traducida “constelaciones”. Esto es pensado por muchos como una referencia a las doce constelaciones del zodíaco.

Las constelaciones han sido rastreadas y estudiadas durante milenios. Los egipcios y los griegos sabían del zodíaco y lo usaron para medir el principio de la primavera siglos antes de Cristo. Mucho se ha escrito sobre el significado de las constelaciones zodiacales, incluyendo las teorías que comprenden una pantalla antigua del plan redentor de Dios. Por ejemplo, para los egipcios el zodíaco empezó con Virgo y terminó con Leo. Virgo podría ser un recordatorio de la Virgen que dio a luz a Jesucristo y la constelación Leo puede ser vista como una representación celestial de que en el fin el reinará como el León de la Tribu de Judá (Apocalipsis 5:5); Géminis puede ser vista como Jesucristo el Dios-hombre. Sin embargo, la Biblia no indica ningún “significado oculto” de éstas u otras constelaciones.

La Biblia dice que las estrellas, junto con el sol y la luna, fueron dados como “señales” y “estaciones” (Génesis 1:14); es decir, servirían para marcar el tiempo para nosotros. También son “señales” en el sentido de “indicadores” de navegación, y a través de la historia los hombres han utilizado las estrellas para trazar sus cursos alrededor del mundo. Dios usó las estrellas como ilustración de su promesa a Abraham a darle una descendencia innumerable (Génesis 15:5). Por lo tanto, cada vez que Abraham miraba al cielo nocturno, tenía un recordatorio de la fidelidad y la bondad de Dios. El juicio final de la tierra estará acompañada por acontecimientos astronómicos relativos a las estrellas (Isaías 13:9-10; Joel 3:15; Mateo 26:29).

En contraste con la astronomía, la astrología es la “interpretación” de una supuesta influencia que las estrellas (y los planetas) ejercen sobre el destino de la humanidad. Esto es una creencia falsa. Los astrólogos reales de la corte babilónica fueron puestos en vergüenza por el profeta de Dios Daniel (Daniel 1:20) y fueron impotentes para interpretar el sueño del rey (Daniel 2:27). Dios especifica a los astrólogos como entre quienes serán quemados como tamo en el juicio de Dios (Isaías 47:13-14). La astrología como una forma de adivinación está expresamente prohibida en las Escrituras (Deuteronomio 18:10-14). Dios prohibió a los hijos de Israel adorar o servir al “ejército del cielo” (Deuteronomio 4:19). Varias veces en su historia, sin embargo, Israel cayó en ese mismo pecado (2º Reyes 17:16 es un ejemplo de esto). Su culto a las estrellas trajo el juicio de Dios cada vez.

Las estrellas deben despertar asombro ante el poder, sabiduría e infinitud de Dios. Deberíamos usar las estrellas para marcar tiempo y lugar, y recordarnos de la naturaleza fiel de Dios a su pacto. Al mismo tiempo, reconocemos el Creador de los cielos. Nuestra sabiduría proviene de Dios, no las estrellas (Santiago 1:5). La palabra de Dios, la Biblia, es nuestra guía a través de la vida (Salmo 119:105).

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