Inicio / Reflexiones / Ayudar al Projimo sin esperar nada a cambio

Ayudar al Projimo sin esperar nada a cambio

No te niegues a hacer el bien a quien es debido, cuando tuvieres poder para hacerlo. No digas a tu prójimo: Anda, y vuelve, y mañana te daré, cuando tienes contigo qué darle”. (Proverbios 3:27-28)

Una de las características visibles del cristianismo en sus comienzos, y que cambió radicalmente al mundo, fue el amor que se profesaban sus seguidores entre sí. Ellos compartían todo lo que poseían, cubriendo entre ellos mismos cada una de sus necesidades. Aquellos que eran más adinerados, vendían sus propiedades, a fin de poder ayudar a aquellos hermanos que eran económicamente más necesitados, trayendo como consecuencia un impacto social tremendo y con este amor que se profesaban entre ellos, el cristianismo crecía y se multiplicaba por todo el mundo.

Una de las formas como Dios nos enseño a amar fue dando, dando lo mejor de sí. Nuestro Señor Jesucristo lo dejó expresado, tal y como lo leemos en el evangelio del apóstol Juan: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito” (Juan 3:16a) . Dios nos amó de tal forma que nos dio a su único Hijo, quien por amor se entregó por nosotros como cordero sacrificial.

El diccionario de La Real Academia Española define la palabra Altruismo como: “Diligencia en procurar el bien ajeno aun a costa del propio, sin esperar nada a cambio. Esta palabra, Altruismo, es lo más cercano a cristianismo que podemos encontrar. Dios nos enseña que debemos ser personas altruistas, que debemos ayudar a aquellos que están en necesidad, sabiendo que de esa manera, mostramos amor hacia nuestro prójimo. Sin embargo, ¿Cuántas veces negamos nuestra ayuda a quienes nos la solicitan? ¿Cuántas veces al día vemos oportunidad de poder ayudar a otros, y simplemente nos hacemos los locos y seguimos nuestro camino sin hacer nada?

Si, es cierto que la maldad se ha propagado en este mundo a tal punto que muchas veces, hay maleantes que solicitan ayuda con intenciones oscuras, pero esto no debe impedir que cuando veamos a alguien en necesidad no lo ayudemos, especialmente cuando ese alguien es incluso un familiar nuestro. En la biblia encontramos este pasaje que dice: “Manda también estas cosas, para que sean irreprensibles; porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo” (1 Timoteo 5:7-8) .

No necesariamente la ayuda que debemos brindar es económica. Muchas veces demostramos amor acompañando a nuestros amigos y/o familiares cuando atraviesan por alguna crisis, siendo escuchas y confidentes (cuidado con el chisme) de aquéllos que se sienten solos y necesitan ser escuchados, brindándole traslado a aquellos que no tienen carro en nuestros vehículos, en fin, hay tantas maneras con las que podemos ayudar.

Amados, propongámonos hoy mostrar nuestro amor, nuestro amor cristiano hacia aquellos que están necesitados.

Recordemos esta corta reflexión y seamos las manos y los pies de Cristo que este mundo necesita para ser mejor.

¡Que Dios te guarde, te siga bendiciendo y te use como Su instrumento de amor en un mundo donde lo que reina es el egoísmo y la maldad!

¡Muchas bendiciones!

Joel Arenas

Vea Tambien

1040

¿Eres Un Pagano Si Celebras La Navidad?

¿Eres un pagano si celebras la Navidad? Bueno, sí y no. La respuesta depende de …

Loading Facebook Comments ...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *